viernes, 5 de agosto de 2016

Comentario obrero

Ayer vimos la 5ta sinfonía de Bethoween, no sé cuál de Mozart. El director de orquesta es un loco que se sube al escenario todo bien arreglado, bien pipi cucu, pero que cuando empieza la música descontrola; al tipo le pagan para que se deje llevar por la música, está para eso y esa es la magia de la música de élite. O sea, las élites convierten hasta el propio acto de descontrolar en un clin caja suntuoso. Si no fuera tan caro pagarle a alguien para que descontrole, no sería algo que una élite vería. No apreciarían un descontrol gratuito.