martes, 16 de abril de 2019

Policiales

Al parecer la policía finalmente está encarcelando a los árboles. Tras años de reclamos, hoy al pasar por el cuartel general de avenida Belgrano y Cevallos en pleno barrio de Balvanera, di cuenta de la noticia. No sólo los atraparon, sino que los encarcelan a la vista de los transeúntes. Es un castigo ejemplar. 


En otras noticias, dicho cuartel tiene el honor de poseer el monumento a la garita: una garita con un cartel indicativo que reza "monumento a la garita".

Como soy fiel caminante, el otro día presencié una secuencia de lavado de carro hidrante; un policía se quejaba de que había quedado una pequeña mancha al frente. "No puede ser. ¡No puede ser!", gritaba.
Seguí caminando y me crucé con otro uniformado que iba en dirección al carro con un balde y le gritaba a su compañero que "¡¿cómo podía ser que lo saquen del servicio?!" para ir a limpiar la pequeña mancha.
Es que para que algo se manche primero tiene que estar limpio. Así de ordenada funcionan las represiones.

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