sábado, 6 de diciembre de 2014

Otro Lugar 10

 La locura en el final

Son varias las acciones que reflejaron las tendencias animistas de ese hombre. Empezó por hablarle a las plantas y animales, algo que podríamos considerar como una vuelta al pasado, el resurgimiento del mana. Pero luego veía lo sagrado también en las cosas más artificiales tecnológicas (llegando a la conclusión antes mencionada: que todas las creaciones eran lo mismo) en una clara actitud esquizofrénica pero asimismo de genialidad  indudable. Tantas cosas pueden parecer el resultado de una locura y al mismo tiempo ser "lo que nos muestra que..." que da a pensar sobre la palabra loco y la necesidad de subir el estándar de la locura:  loco es el que no se cree que las cosas son naturalmente. Loco es quien pone en cuestión que si lo sagrado está en una planta también debería estar en un neumático. Loco es quien cuestiona que la gente se dirija en línea recta y camina en zig zag. Loco es quien se toma la molestia de almorzar a las 6 y desayunar a las 14 porque porquéseríaalrevés. Es evidente entonces que este hombre era un loco animista. Cuando años después algunas personas, científicas, volvieron a ese lugar abandonado a buscar "cosas olvidadas", el hombre, esa cosa, ya había muerto... de soledad. ¡Que gran error! Alguien había quedado, pensaron. Qué hizo durante todo este tiempo, se preguntaron. Naturalmente, la información no se pierde en la era digital: "las computadora fueron como el diario de su vida", dijo un hacker de la comitiva (más, el mapa no es el territorio y por eso en lo siguiente antepongo un "parece").
 Parece que se despertaba a  tal hora y se acostaba alrededor de tal hora. Parece que le gustaba el omelette, los pájaros y el alpiste. Parece que trabajaba en tribunales. Parece que tenia 43 años. Parece que intentó averiguar dónde estábamos todos. Parece un tipo normal, pensaron mientras agarraban el cadáver y lo metían en una bolsa.  ¡Momento! Gritó el hacker.  Un silencio respetuoso recorrió la atmósfera; todos frente a la computadora, frente a la pantalla, frente al último deseo del pobre hombre, frente a su última búsqueda en Google*
"Como eternizar un pan" 

 Se miraron los científicos y después elevaron sus ojos al cielo (raso).  Y ahí, colgado del techo con un piolín, un pan barnizado los miraba desde arriba. Estaba como en un altar. Se le había construido una suerte de corona ritual con migas. 
El Hombre estaba loco últimamente, sí, con todo lo que eso dijimos que significaba.



*(!)

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